En mi opinión, y debo confesarles que me encantaría ser profesor, son los docentes aquellos que trabajan a destajo y tienen poco reconocimiento. Sin embargo, retomo mi blog para referirme a una pequeña parte del colectivo de docentes, muy significativo, que enturbia la imagen y el estatus de los demás profesores que, como ya mencioné en alguno de mis otros escritos, son gente con muchísima implicación que se dejan la piel por sus alumnos y que se van a casa y no dejan de pensar en como innovar y mejorar el rendimiento de los mismos. En el otro extremo, tenemos "profesores" que no aportan nada, que no hacen mejorar a los alumnos en nada, es más, hacen que el alumnado salga de sus clases asqueados y con una idea clara: esa persona no tiene ni idea de lo que está tratando.
Curiosamente, la mayoría de estos "profesionales" cuentan con una oposición aprobada, lo que les hace intocables. Es casi imposible que una de estas personas pueda ser sancionada o despedida por hacer mal su trabajo.
Los alumnos de estos funcionarios están siendo estafados, engañados, y no pueden más que renegar de su profesor.
Es por eso, porque me veo envuelto en algún caso como éste, que se necesita buscar una solución a este problema.
¿Qué proponen? Espero su respuesta.
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