Vuelvo a escribir en Camino para presentarles a una persona. Para aquellos que la conozcan, sabrán sin problema de quién se trata. Para el que no lo conozca, le recomiendo que lo haga cuanto antes.
Se trata de un hombre, complexión media y joven. Joven de edad, porque tiene la cabeza más amueblada que las instalaciones de Merkamueble. Solo con tener con él una palabra sabes que es valenciano de pura raza. Conocí al susodicho hace un par de años, en un curso que impartió en mi conservatorio a finales de año. No tuve mucha relación con él; dimos clase y me gustó, pero tampoco excesivamente. Era alguien diferente, con ideas nuevas y bastante simpático. Pero donde realmente tuve relación con él fue este verano. Se organizó un curso y yo me apunte fuera de plazo. Un enchufe. Llamé por teléfono y me trató genial. Así que allí me presenté, a finales de junio en un pueblo deshabitado. No sabía que me iba a cambiar tanto la visión de la vida y la manera de disfrutarla. Conocí a gente fantástica; geniales profesores, más que amigos y grandes compañeros. Pero siempre se puede dar más importancia a algunas personas y, entre ellas, está él. Cuando acabó el curso me di cuenta de que había cambiado mucho desde que lo conocí en Granada; estaba mucho más seguro de sí mismo, más animado. Vivía el mejor momento de su vida, que se ha prologando hasta ahora y se prolongará mucho tiempo. No hay nada que le preocupe, está totalmente satisfecho con su vida. Un tío abierto, con muchas inquietudes, divertido, sin miedo a la realidad... Ha encontrado el camino y ayuda a los demás a verlo. Además, tiene una pasión inconfundible, el trombón. Todos saben ya quién es mas yo no daré el nombre. Simplemente le agradezco todo lo que me ha enseñado, tanto musical como personalmente. Gracias por esta tarde, me has allanado mucho el camino, has quitado muchas piedras. Eres el mejor. Un abrazo fuerte, nos vemos muy pronto.
domingo, 23 de diciembre de 2012
domingo, 14 de octubre de 2012
Pasión
Viernes 12 de octubre de 2012. Celebrando la festividad del día, decidimos unos amigos y yo salir a comer, para charlar y reencontrarnos después de un tiempo de poca comunicación. Demasiadas obligación para tan poco tiempo, ya saben. Lo cierto es que nos sienta genial; unas risas, una conversación amena y con confianza... En uno de estos instantes sale el tema que nos une a los tres, la música. Algo fácil de definir, difícil de sentir y extremadamente difícil de crear (reservado solamente a aquellos que la sienten con especial ahínco y pasión). Discurriendo sobre la música, salió el tema del conservatorio. Y hubo algo que me llamó especialmente la atención. Adri (así es como se llama uno de mis colegas) es guitarrista, y me dijo que la gente que iba al conservatorio no sentía la música, no la hacía suya, no le salía de dentro. Sin embargo él, con su guitarra, vivía cada segundo que toca. Me pareció una barbaridad, algo absurdo. Pero lo que era absurdo, se convirtió en razonable; y lo razonable, en cierto. Analizando el grueso de los alumnos de conservatorios, encontramos gente sin ganas, sin pasión, sin vehemencia. Hay algunos que sí, que lo llevan dentro. Pero una gran mayoría se dedican a ir al conservatorio no a desarrollar lo que les une a la vida, no, sino por mera rutina, convirtiéndose en gente frustrada, sin entusiasmo por lo que hacen y, por lo tanto, acaban dejándolo. Gente que, a lo mejor, si no lo deja, termina su carrera y acaba dando clase a niños, transmitiéndoles la música de forma equivocada. La música forma parte de la vida, es aquello que no ves pero que sientes con fuerza y llega a todas partes de tu cuerpo.
Aquel festivo fue un paso más. Un paso más en mi pensamiento sobre qué es la música y por qué me dedico a ella. Hagamos músicos, no instrumentistas. Y los músicos, hagamos disfrutar al mundo con nuestro arte; así se borrará ese san benito de apatía que los músicos sufrimos. Demostrémosles lo que tenemos dentro.
domingo, 26 de agosto de 2012
Por esa persona fuerte, que pasó un trance duro, muy duro, y que consiguió sufrirlo en silencio para no marcar a algunos de los suyos. Por esa persona que aún sin ser muy allegada a mí me crea más de una preocupación. Por la "Esperanza" que nunca pierde y que llevan todos los suyos como himno, por bandera, te dedico este pequeño espacio, deseando "verte" pronto en casa al pie del cañón, como siempre.
martes, 17 de julio de 2012
No es un día cualquiera
Como otro día en verano, te levantas y miras el calendario. Te marca 17 de julio, y puede que no te parezca nada importante, o que sí te lo parezca porque hayas quedado o porque esta noche juegue la selección española de baloncesto en Granada un amistoso, pero no, hay algo más allá. Algo que marcó el mundo, algo que marcó el trascurso de los siguientes 40 años, algo que marcó a mis abuelos y, con ellos, a todos sus descendientes y vecinos.
Un día como hoy hace 76 años comenzó algo de lo que cada día tenemos que estar arrepentidos, que llevó a la muerte y a la opresión a una gran cantidad de población española y que, además, es la causa de nuestro letargo en el desarrollo cultural y social. Un día para recordar. Un día, como digo, que nos tiene que hacer reflexionar sobre la estupidez humana, encarnada en este caso en nuestro propio país, en nuestras propias costumbres y raíces. De como la soberbia y el no consenso entre las distintas formas de ver la vida y la política provocaron miles de muertos, familias rotas, y sobre todo, que erradicó la libertad en todas sus facetas, desde libertad de pensamiento hasta de acto. Mañana volverá a ser un día importante, cuando llegó realmente la guerra a la Península, pero un 17 de julio, exactamente el de 1936, dio comienzo algo que no se puede volver a repetir; y éso, éso está en nuestra mano.
sábado, 7 de julio de 2012
Controles educativos exhaustivos y deliciosos...
Retomo mis reflexiones haciendo un alto en el camino en esta educación que tenemos, que puede ser tan buena como mala... En concreto me refiero a la indignación de una persona muy querida por mí, que cada vez que me lo cuenta, se irrita, y señores, se lo garantizo, con razón. Esta persona es docente, forma parte de los funcionarios de la Junta de Andalucía. Un profesor excelente. Cada día se mata a trabajar, no se toma descansos entre clase y clase, verdaderamente está entregado. Pero, la pregunta es, ¿a quién le importa éso? ¿A quién le importa que trabaje mañana y tarde, siempre pensando en ayudarnos y hacernos mejorar, sin importarle fiestas, fin de semanas y horarios? ¿Qué clase de profesor es capaz de echar más horas de las que cobra porque, realmente, le encanta su trabajo? Señores míos, yo se lo diré, un magnífico profesor. Pero a nadie en la santa Delegación Andaluza de Educación, con ese edificio tan bonito y magnífico que tienen al final de la Gran Vía, con su agente de Policía Nacional y todo, garantizando su seguridad (no sé cómo se las arreglarán en las demás comunidades autónomas) le importa eso. Nadie evalúa si trabaja bien o no, si llega tarde a sus clases o no, si lo da todo por sus alumnos, si se preocupa por ellos y por su nivel o es un simple funcionario más, de ésos que les encanta sonreír a sus alumnos y darles una palmada en la espalda, a la vez que con toda su boca llena "¡estás hecho un máquina!", cuando su "alumno" la ha pifiado pero bien, después de estar confiado y haber dejado de lado el estudio. Ésta es la realidad y como éste prototipo, como diría mi abuelo, a espuertas.
Sin embargo, nadie mueve un dedo. La función del temido inspector, que ronda tarde sí y otra también por los centros educativos es recoger un taco de folios muy bonitos, muy bien rellenos, con muy buena letra y si es posible, con alguna dedicatoria cariñosa. ¡Qué delicadeza, qué persona tan trabajadora! ¡Qué bonito está rellenar folios a lo loco, mientras después te pasas las tardes mano sobre mano haciendo pasar estudios sin ningún objetivo!. Qué rápido se terminan así los métodos, éso sí que es eficacia... Qué buen trabajo, enhorabuena.
Éste es el drama de la gente que le gusta trabajar y lo hace, que nadie reconoce su esfuerzo de entre la gran cantidad de vagos y paletos que hay ejerciendo... Pero bueno, mientras haya gente como mi profesor, y alumnos que le escuchen y abran los ojos, habrá algún rayo de esperanza entre tanta oscuridad e incultura. Gracias por todo, por tu nivel de exigencia, por lo claro que lo dices todo y por lo que luchas. Va por ti.
Sin embargo, nadie mueve un dedo. La función del temido inspector, que ronda tarde sí y otra también por los centros educativos es recoger un taco de folios muy bonitos, muy bien rellenos, con muy buena letra y si es posible, con alguna dedicatoria cariñosa. ¡Qué delicadeza, qué persona tan trabajadora! ¡Qué bonito está rellenar folios a lo loco, mientras después te pasas las tardes mano sobre mano haciendo pasar estudios sin ningún objetivo!. Qué rápido se terminan así los métodos, éso sí que es eficacia... Qué buen trabajo, enhorabuena.
Éste es el drama de la gente que le gusta trabajar y lo hace, que nadie reconoce su esfuerzo de entre la gran cantidad de vagos y paletos que hay ejerciendo... Pero bueno, mientras haya gente como mi profesor, y alumnos que le escuchen y abran los ojos, habrá algún rayo de esperanza entre tanta oscuridad e incultura. Gracias por todo, por tu nivel de exigencia, por lo claro que lo dices todo y por lo que luchas. Va por ti.
lunes, 11 de junio de 2012
Maravilloso
Ya referí en otra ocasión a vuestras mercedes que, en aquel primer tercio del siglo, el pueblo de Madrid conservaba aún, pese a su picaresca natural y su malicia, una cierta ingenuidad para esa clase de gestos en las personas reales. Ingenuidad que el tiempo y los desastres se encargarían de sustituir por desilusión, rencor y vergüenza. Pero en los años de esta historia nuestro monarca era mozo; y España, aunque ya corrompida y con llagas de muerte en el corazón, conservaba la apariencia, el relumbre y las maneras. Todavía éramos algo, y aún lo seguimos siendo cierto tiempo, hasta quedar exangües del último soldado y el último maravedí. Holanda nos odiaba, Inglaterra nos temía, el turco se anda con pies de plomo, la Francia de Richelieu rechinaba los dientes, el Santo Padre recibía con mucho tiento a nuestros graves embajadores vestidos de negro, y toda Europa temblaba al paso de los viejos tercios -que aún eran la mejor infantería del mundo-, como si en las cajas de sus tambores redoblara el mismo diablo [...].
Convendrán vuestras mercedes en que todo ese esfuerzo y ese coraje debíamos haberlo dedicado los españoles a construir un lugar decente, en vez de malgastarlo en guerras absurdas, picaresca, corrupción, quimeras y agua bendita. Y es muy cierto. Pero yo cuento lo que hubo. Y además, no todos los pueblos son igual de razonables para elegir su conveniencia o su destino, ni igual de cínicos para justificarse después ante la Historia y ante sí mismos. En cuanto a nosotros, fuimos hombres de nuestro siglo: no escogimos nacer y vivir en aquella España, a menudo miserable y a veces magnífica, que nos tocó en suerte; pero fue la nuestra. Y ésa es la infeliz patria -o como diablos la llamen ahora- que, me guste o no, llevo en la piel, en los ojos cansados y en la memoria.
Convendrán vuestras mercedes en que todo ese esfuerzo y ese coraje debíamos haberlo dedicado los españoles a construir un lugar decente, en vez de malgastarlo en guerras absurdas, picaresca, corrupción, quimeras y agua bendita. Y es muy cierto. Pero yo cuento lo que hubo. Y además, no todos los pueblos son igual de razonables para elegir su conveniencia o su destino, ni igual de cínicos para justificarse después ante la Historia y ante sí mismos. En cuanto a nosotros, fuimos hombres de nuestro siglo: no escogimos nacer y vivir en aquella España, a menudo miserable y a veces magnífica, que nos tocó en suerte; pero fue la nuestra. Y ésa es la infeliz patria -o como diablos la llamen ahora- que, me guste o no, llevo en la piel, en los ojos cansados y en la memoria.
domingo, 10 de junio de 2012
Luxury
Por esa persona luchadora donde las haya, que la vida ha golpeado tanto y tan adentro, primero perdiendo a alguien tan querido, si ya lo era para mí, un amigo, para ella... Por esa persona que después de todo lo que ha pasado últimamente sigue hacia adelante, con ilusión, con ganas, con esfuerzo... Por ti, que sé que vas a leerlo enseguida, y... ¿sabes? Te mereces mucho más que ésto, pero ésto también. Para que sepas que siempre me tendrás ahí, para que sigas así y no cambies nunca. Mucho ánimo y cuenta conmigo.
http://www.youtube.com/watch?v=kBavAQ3WN60
http://www.youtube.com/watch?v=liUqd3wSD1w
http://www.youtube.com/watch?v=kBavAQ3WN60
http://www.youtube.com/watch?v=liUqd3wSD1w
sábado, 9 de junio de 2012
Sección colocón
Anoche fui partícipe de una de las más sonadas "juergas" en Granada, ir al Botellódromo. Es un lugar bastante "pintoresco"; una acera con bloques a modo de asiento donde la gente practica uno de sus hobbies, beber como descosidos. Y bueno, yo no bebí nada y me lo pasé bien. Multitud de ideologías se juntaron allí: en frente de nuestro grupo, unos raperos cantando con base incluida. Metros más allá, la sección flamenca con guitarra y todo. Eso sí, todo el mundo tenía algo en común, los packs de botella+refresco+hielo+vasos de plástico del los chinos de al lado, 10€. Los chinos forrándose, esos si que saben montar un negocio. La cuestión es que entre voces, humo de tabaco con marihuana, vasos por los suelos, gente correteando a pique de caerse por la "tajada" y la mezcla de músicas, me di cuenta de que los jóvenes sí que sabemos divertirnos...
miércoles, 4 de abril de 2012
Incultura por bandera, incultura banalizada
Cómo cambia la gente. Cómo se dejan llevar por esta inmoralidad que corre por nuestra vida libremente y sin nosotros mover un dedo por ella. No hay más que poner la televisión a las cuatro, a las cinco, a las seis, a las siete... toda la tarde, sí sí, completamente toda la tarde. Tele5, Antena3... ¡qué más da! Programas de todos los tipos, en los que gana el que más grita, el que más barbaridades dice por minuto, sin plantearse qué puede pensar el espectador de ellos.
Perdonen ustedes que me centre sobre todo en Sálvame porque veo un ejemplo total y absoluto de lo que estoy hablando. Aquí dejo un ejemplo bochornoso, increíblemente deleznable, de como una persona es ignorante hasta más no poder y lo muestra al mundo con mucha seguridad mientras todo el mundo se ríe de ella:
http://www.youtube.com/watch?v=fpgDqZBlszo
Y después de ésto, una señora mayor con el graduado escolar se levanta y aplaude a Belén porque es su ídolo, LA PRINCESA DEL PUEBLO. Más grave es que, desde casa, miles de personas que sí estudiaron, que sí tienen una titulación y que podemos llamar más o menos cultos, ven en su sofá y se divierten cuando alguien dice estas barbaridades. Banalización total de la incultura.
Después nos quejamos de que, cuando salen los informes europeos, España esté en la cola, con el mayor número de abandono escolar. Y pensamos: ¿qué pasa? ¿por qué no estudian los niños?
Bajo mi punto de vista, tiene bastante culpa el aplaudir la incultura, la ignorancia, la mala educación y todo lo que nos tragamos diariamente. ¿Qué puede pensar un niño cuando ve programas como Sálvame o Mujeres y hombres y viceversa? La respuesta es: Siendo un cateto puedo llegar a la tele, así que ¿para qué vamos a ir a la universidad ni tonterías de ésas que no sirven para nada? Yo mejor soy ignorante como la gente que elogio y sigo...
Señores, no sé cómo acabará ésto, esta tele-basura que tenemos diariamente, pero sólo les digo una cosa: Lo peor está por llegar.
Perdonen ustedes que me centre sobre todo en Sálvame porque veo un ejemplo total y absoluto de lo que estoy hablando. Aquí dejo un ejemplo bochornoso, increíblemente deleznable, de como una persona es ignorante hasta más no poder y lo muestra al mundo con mucha seguridad mientras todo el mundo se ríe de ella:
http://www.youtube.com/watch?v=fpgDqZBlszo
Y después de ésto, una señora mayor con el graduado escolar se levanta y aplaude a Belén porque es su ídolo, LA PRINCESA DEL PUEBLO. Más grave es que, desde casa, miles de personas que sí estudiaron, que sí tienen una titulación y que podemos llamar más o menos cultos, ven en su sofá y se divierten cuando alguien dice estas barbaridades. Banalización total de la incultura.
Después nos quejamos de que, cuando salen los informes europeos, España esté en la cola, con el mayor número de abandono escolar. Y pensamos: ¿qué pasa? ¿por qué no estudian los niños?
Bajo mi punto de vista, tiene bastante culpa el aplaudir la incultura, la ignorancia, la mala educación y todo lo que nos tragamos diariamente. ¿Qué puede pensar un niño cuando ve programas como Sálvame o Mujeres y hombres y viceversa? La respuesta es: Siendo un cateto puedo llegar a la tele, así que ¿para qué vamos a ir a la universidad ni tonterías de ésas que no sirven para nada? Yo mejor soy ignorante como la gente que elogio y sigo...
Señores, no sé cómo acabará ésto, esta tele-basura que tenemos diariamente, pero sólo les digo una cosa: Lo peor está por llegar.
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