domingo, 14 de octubre de 2012

Pasión

   Viernes 12 de octubre de 2012. Celebrando la festividad del día, decidimos unos amigos y yo salir a comer, para charlar y reencontrarnos después de un tiempo de poca comunicación. Demasiadas obligación para tan poco tiempo, ya saben. Lo cierto es que nos sienta genial; unas risas, una conversación amena y con confianza... En uno de estos instantes sale el tema que nos une a los tres, la música. Algo fácil de definir, difícil de sentir y extremadamente difícil de crear (reservado solamente a aquellos que la sienten con especial ahínco y pasión). Discurriendo sobre la música, salió el tema del conservatorio. Y hubo algo que me llamó especialmente la atención. Adri (así es como se llama uno de mis colegas) es guitarrista, y me dijo que la gente que iba al conservatorio no sentía la música, no la hacía suya, no le salía de dentro. Sin embargo él, con su guitarra, vivía cada segundo que toca. Me pareció una barbaridad, algo absurdo. Pero lo que era absurdo, se convirtió en razonable; y lo razonable, en cierto. Analizando el grueso de los alumnos de conservatorios, encontramos gente sin ganas, sin pasión, sin vehemencia. Hay algunos que sí, que lo llevan dentro. Pero una gran mayoría se dedican a ir al conservatorio no a desarrollar lo que les une a la vida, no, sino por mera rutina, convirtiéndose en gente frustrada, sin entusiasmo por lo que hacen y, por lo tanto, acaban dejándolo. Gente que, a lo mejor, si no lo deja, termina su carrera y acaba dando clase a niños, transmitiéndoles la música de forma equivocada. La música forma parte de la vida, es aquello que no ves pero que sientes con fuerza y llega a todas partes de tu cuerpo.
    Aquel festivo fue un paso más. Un paso más en mi pensamiento sobre qué es la música y por qué me dedico a ella. Hagamos músicos, no instrumentistas. Y los músicos, hagamos disfrutar al mundo con nuestro arte; así se borrará ese san benito de apatía que los músicos sufrimos. Demostrémosles lo que tenemos dentro. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario